Laprovittola: 'Todos los jugadores somos y debemos ser egoístas' El base del Barcelona reflexiona sobre el año que ha estado sin jugar por lesión y el aspecto mental del deportista Aunque su juego es cerebral, resulta chocante ver el contraste de sus aceleraciones y toques de genialidad en la cancha con la parsimonia con la que se mueve y habla Nico Laprovittola (Morón, Argentina; 35 años) por las entrañas del Palau tras un entrenamiento previo a medirse con Real Madrid en la Euroliga. Ha ganado en paciencia y en maduración después de un año en la rebotica y de un inicio de curso salpicado de pequeñas lesiones derivadas de la inactividad. Pero está listo para liderar de nuevo al equipo en el vestuario o en la pista, donde más se le requiera. Pregunta. ¿Durante la lesión de rodilla, se le echó el mundo encima? Respuesta. No, no fue tan duro. Aunque fue un proceso complicado y muy largo, intenté tomármelo con la mejor onda posible, pensando de manera positiva en el lugar y con la gente que me tocó vivir la lesión. Me he sentido más querido que cuando jugaba porque desde el club me acompañaron en todo momento, y los compañeros también. Sentí que me extrañaban. Estoy muy agradecido. P. ¿Se apoyó mucho en su mujer Delfi e hija Bruna? R. Aproveché mucho ese tiempo. Bruna ahora se está acostumbrando de vuelta a que papá viaja mucho; tiene cuatro años y quiere estar conmigo, pasar momentos en familia. Cuando se levanta por la mañana, me pregunta: 'Papá, ¿tenés el día libre?'. P. ¿Utilizó la figura del psicólogo, al igual que lo hizo cuando tuvo una mala experiencia en el Zenit ruso hace años? R. Sí, volví a contactar a la misma persona y trabajamos en cómo afrontar la situación, en cómo volver a competir. Y, últimamente, en cómo digerir las pequeñas lesiones del inicio de temporada, el cambio de entrenador… Son cosas que uno a veces necesita sacar. P. ¿No se le pasó por la cabeza decir basta? R. Solo el primer día por el dolor y la frustración. Ese día lloré. Pero a la mañana siguiente, al despertar, le dije a mujer que volvería de la mejor de las maneras. P. ¿Y qué pensó cuando volvió a tener la pelota en sus manos? R. Que lo quería todo ya, rápido. Pero no fue así. El cuerpo me dijo hasta acá y recupérate otra vez. Y se trata de eso, de volver a tener la coordinación, los movimientos, la explosividad, un poco todo lo que requiere competir al más alto nivel. P. ¿Duda de sí mismo? R. No, no, no, al contrario. Siempre creo en mí y en que puedo ser importante. Siento que soy una persona importante para el club y para el equipo, así que creo que uno nunca puede dudar de lo que hace. P. El problema es que a uno lo juzgan por lo que hace en la pista sin valorar de dónde viene o a dónde va… R. Vivimos del resultado y más estando en un club como el Barça, donde la exigencia es máxima, total. Es la presión a la que estamos sometidos, a que todos nos juzguen. Y seguro que habrá partidos malos, pero no se debe pensar tanto en lo que dicen los demás, sino en lo que uno hace en el día a día, en lo que piensan tus compañeros, tu entrenador, tu club. P. También los hay buenos, como el que hizo en el último choque contra el Madrid, ¿Jugar contra los mejores, saca su mejor versión? R. Sí, pero es algo que no es lo que más me guste de mí. Querría afrontar todos los partidos igual y no motivarme más contra según quién juguemos. Y no siempre es así. Pero me valoro que siempre re
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Nicolas Laprovittola: 'Todos los jugadores somos y debemos ser egoístas'
·2026-06-11·2 MIN LECTURA